[03.09.2024]
Tras más de 100 años, El gabinete del Dr. Caligari sigue siendo una de las películas más icónicas e influyentes de la historia del cine. Caliza propone una mirada completamente nueva sobre la película a través de una banda sonora original, ambiental y electrónica.
La exhortación dirigida a Cesare, personaje que oscila entre la catatonia psicosexual y el ensimismamiento floral, nos invita a participar del acto de transitar entre diferentes estados de consciencia. Como si fuéramos turistas encomendados a abandonar la placidez de nuestros apartamentos y recorridos habituales, para experimentar la extrañeza de un cierto “otro mundo” que cohabitamos desde el inconsciente. Esta interdimensionalidad, que afecta a todos los personajes de la película, implica la noción de saberse dormido y la necesidad de hacer acopio de voluntad o, por el contrario, de ser despertado forzosamente.
Pero, ¿despertar a qué? Estar despierto puede significar una salida de lo pesadillesco, un regreso al universo de contornos estables y definidos, donde la palabra sustituye a lo ominoso como una maniobra forzada para sortear las grietas del trauma. También puede significar abandonar las lagunas del vacío y del olvido; el retorno al devenir, al relato y a lo sensible. Sin embargo, sabemos que al despertar, también corremos el riesgo de abandonar la seguridad de lo onírico para descubrirnos en el centro de una vida que podría resultar inaceptable. Estar despierto obliga a transitar el dolor sin la manta de la metáfora que nos protege con imágenes y desplazamientos.
La película de Robert Wiene ha influenciado a todo aquel preocupado por materializar el espacio difuso que delimita el sueño de la vigilia. Personajes que despiertan con resistencia en la verdadera pesadilla de sus vidas y que, para lidiar con ellas, utilizan de manera disfuncional las estrategias propias de los sueños. Ya sea intentando contener el mal en una cabañita de madera o manteniendo la luz encendida durante el mayor tiempo posible para que la noche no nos cale hasta los huesos, el verdadero terror consiste en descubrirse solo por haber engullido a los demás hacia el centro de nuestro sueño.
El resultado, Despierta unos instantes de tu oscura noche, fue publicado por Espacio Vacío, Libros Walden y No Retorno en un cuidado artefacto limitado a 300 copias compuesto por un vinilo verde transparente y un fotolibro de 98 páginas a color a cargo de la fotógrafa Raquel Bravo donde ambas reinterpretan la mítica película de 1920 dirigida por Robert Wiene.

![Caliza & Raquel Bravo | Despierta unos instantes de tu oscura noche [vinilo + fotolibro]](https://i0.wp.com/espaciovacio.es/wp-content/uploads/2024/09/Despierta_caliza_raquel_bravo.png?resize=300%2C300&ssl=1)